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Qué es el hiperestrogenismo, cuáles son sus causas y los tipos

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¿Qué es el hiperestrogenismo? Causas y tipos

Hiperestrogenismo significa, literalmente exceso de estrógenos. Y este concepto, que parece bastante sencillo, esconde muchas complejidades que vamos a desgranar en este artículo.

Pero empezando por el principio, un exceso de estrógeno puede ocurrir básicamente por dos razones muy diferentes:

  • Porque se estén produciendo demasiados estrógenos.
  • Porque se eliminen menos estrógenos, o más lentamente de lo normal.

El hiperestrogenismo es relevante porque aumenta el riesgo de padecer diferentes patologías ginecológicas como el síndrome premenstrual, la endometriosis, hiperplasia de endometrio (crecimiento descontrolado del endometrio, sin que sea canceroso), sangrados abundantes en la menstruación, fibrosis mamarias, miomas uterinos e incluso cáncer de mama, ovario o endometrio.

Son muchas las patologías que están directa o indirectamente relacionadas (o pueden estarlo) con el hiperestrogenismo.

Vamos a explicar estas circunstancias un poco más en detalle y presentar qué podemos hacer para prevenirlas.

Hiperestrogenismo por excesiva producción de estrógenos

Para entender las situaciones por las que el cuerpo podría fabricar más estrógenos de la cuenta hay que saber que los estrógenos se fabrican a partir de los andrógenos u hormonas masculinas.

Estos andrógenos se transforman en estrógenos por una enzima . Y esta enzima puede verse acelerada a causa de un exceso de insulina en la sangre. Es decir, todo aquello que produzca picos de insulina o niveles de insulina altos favorecerá la transformación de andrógenos en estrógenos.

Estos picos de insulina se producen cuando seguimos una dieta rica en hidratos de carbono, bollería, lácteos, alimentos procesados, zumos -incluso los naturales- y refrescos.

Exceso relativo de estrógenos

Durante el ciclo menstrual de las mujeres se da un equilibrio dinámico entre dos hormonas: los estrógenos y la progesterona.

Si una mujer tiene afectada su capacidad de producir progesterona, la ausencia de esta hormona evidenciará un exceso de estrógenos que no es real.

En estos casos, no se trata de que haya demasiados estrógenos sino de que hay poca progesterona. Y, por esta falta de progesterona la ratio es favorable a los estrógenos.

Se conoce como exceso relativo de estrógenos. Es habitual en mujeres que tienen problemas para ovular correctamente o para producir progesterona en cantidades habituales. Es el caso, por ejemplo, del Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP). Puedes ver nuestro post sobre cómo tratar el SOP aquí (Link).

Exceso de estrógenos libres: hiperestrogenismo funcional

Las hormonas necesitan de moléculas de transporte para viajar por el cuerpo. Cuando las hormonas están unidas a estas moléculas, apenas tienen actividad.

Pero si están libres, sí desarrollan sus funciones hormonales.

Así, cualquier proceso que limite la producción de las moléculas de transporte de las hormonas sexuales (Albúmina y SHGH) hará que haya más estrógenos libres generando una situación de hiperestrogenismo funcional.

Estos transportadores se fabrican en el hígado, por lo que cualquier afección que comprometa su correcta producción potencia las posibilidades de sufrir hiperestrogenismo.

Además, se sabe que la edad, el sobrepeso, la condición de resistencia a la insulina, la inflamación crónica de bajo grado y el exceso de azúcar y lácteos en la dieta reducen su cantidad.

Por el contrario, buenos niveles de vitamina D, una correcta función tiroidea, adelgazar y el ejercicio físico aumentan su número, controlando así la actividad hormonal de los estrógenos.

El uso de aceite de oliva, el consumo de frutos secos como las almendras, o comer fruta, verdura y pescado azul mejora los niveles de SHBG  .

Las grasas saturadas de la carne procesada y los lácteos los reducen, así como los azúcares libres y los hidratos de carbono simples.  De nuevo, una dieta saludable que evite los picos de azúcar y de insulina en sangre es una herramienta versátil y potente para mantener la salud en muchos aspectos diferentes.

Exceso de estrógenos que vienen desde fuera: disruptores endocrinos

Por último, es interesante destacar que existen sustancias en nuestro entorno más cercano que se comportan como falsos estrógenos.

Se les conoce como disruptores endocrinos porque alteran la función hormonal normal.  Estas sustancias pueden estar presentes en el aire, en los alimentos, en diferentes tejidos que utilizamos, en utensilios de cocina (bisfenol A o BPA), en latas de conservas, en juguetes… pero sobre todo en los alimentos que hayan sido altamente tratados con plaguicidas y pesticidas.

La principal consecuencia de estos es una respuesta estrogénica alterada que suele generar complicaciones en los procesos de fertilidad, así como otras alteraciones por hiperestrogenismo.

Hiperestrogenismo por mala eliminación de los estrógenos

Una vez producidas y utilizadas, las hormonas deben eliminarse del cuerpo. Este proceso de metabolización de los estrógenos, entre otras hormonas, se realiza principalmente en el hígado.

Si esta vía principal de eliminación falla o se ralentiza, otros tejidos pueden intentar ayudar a degradar los estrógenos, pero lo hacen de una forma muy inflamatoria. Esta vía secundaria de metabolización de los estrógenos aumenta el riesgo de padecer todas las patologías que ya hemos relacionado con el hiperestrogenismo.

Cualquier condición que entorpezca la correcta función hepática podría contribuir a esta situación anómala: hígado graso, dieta rica en carbohidratos, dieta rica en fructosa, excesiva permeabilidad intestinal, exceso de tóxicos (tabaco, alcohol, o exposición a pesticidas o herbicidas), etc.

Parte de los residuos de la metabolización de los estrógenos se excretan a través de la orina, mientras que otros llegan hasta el intestino para acabar de ser eliminados.

Una correcta flora intestinal es básica para evitar una condición de hiperestrogenismo por mala eliminación de los estrógenos. Seguir una dieta basada en el consumo de verduras, proteína y grasas de calidad y algo de fruta y frutos secos es también necesario para mantener una flora saludable.

¿Cómo saber si tengo hipoestrogenismo?

El desequilibrio en los niveles de estrógenos puede hacer aparecer enfermedades que afectan a diversos sistemas como el inmune, el metabólico y el neuronal.

El hiperestrogenismo puede ser responsable de algunos de estos síntomas:

  • Síndrome premenstrual (sensibilidad en las mamas, dolor en la zona de los ovarios y el útero, dolor lumbar y en las piernas, fatiga, irritabilidad o depresión, retención de líquidos, dolor de cabeza o migrañas o ansiedad por comer dulces).
  • Alteración de los ciclos menstruales (tanto en cuantía como en frecuencia).
  • Ansiedad, irritabilidad, depresión.
  • Incremento compulsivo del apetito.
  • Pérdida de la libido.
  • Sueño poco profundo.
  • Contracturas musculares.
  • Exceso de flujo vaginal.
  • Aumento de peso y retención de líquidos.
  • Hipotiroidismo o dificultad para perder peso.

A largo plazo, además, el hiperestrogenismo puede aumentar el riesgo de padecer:

  • SOP .
  • Síndrome varicoso.
  • Quistes de ovario.
  • Cambios endometriales (desde la hiperplasia al cáncer de endometrio).
  • Miomas, mamas fibrosas, endometriosis.
  • Alteraciones mamarias (mastopatía, fibroadenomas o cáncer).
  • Alteraciones cutáneas como el acné o el hirsutismo.
  • Proliferación de diversos tipos de cáncer asociados a la sobreexpresión del receptor de estrógenos.
  • Alteración de la fertilidad.
  • Enfermedades autoinmunes, como el lupus y la esclerosis múltiple.

Además, parece haber cierta tendencia a que se trate de personas perfeccionistas, autoexigentes, planificadoras, obsesivas, controladoras, alejadas de la improvisación, eficientes y constantes. Y que probablemente tiendan a apretar los dientes por las noches (bruxismo).

Existen pruebas de laboratorio más complejas para poder averiguar el ratio entre los diferentes tipos de estrógenos, los niveles de SHBG y de homocisteína en sangre, o valorar la existencia de gastritis que pudiera afectar al hígado para eliminar estrógenos.

Todas estas pruebas deben ser pautadas por un profesional sanitario especializado.

¿Cómo prevenir el hiperestrogenismo?

La dieta y el ejercicio físico son dos grandes aliados para reducir una situación de hiperestrogenismo.

Reducir los picos de azúcar en sangre es uno de los primeros pasos a seguir.

Para ello, elige hidratos de carbono complejos (vegetales, legumbres, algo de cereal pero integral) y evita los azúcares libres de zumos, refrescos, snacks, bollería, aderezos o alcohol. Y si, por alguna circunstancia, comes estos productos, no los comas solos, sino que procura comer, al mismo tiempo, algún alimento rico en fibra, grasa o proteína. Los alimentos ricos en fibra también disminuyen la actividad de la enzima aromatasa.

El consumo de proteína de calidad es básico para el correcto funcionamiento del hígado y de su proceso de eliminación de estrógenos.

Para la correcta gestión de los estrógenos en el hígado son necesarias algunas vitaminas y minerales en concreto. Es el caso del magnesio, las vitaminas del grupo B y la trimetilglicina, que se encuentra principalmente en la remolacha.

Y los alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 como los pescados azules, las nueces, las semillas de chía y de linaza son indispensables.

Por otro lado, también hay alimentos capaces de modular la activación de los receptores de estrógenos. Es el caso de las vitaminas del complejo B que puedes encontrar en alimentos como sardinas, huevo entero, hígado, carnes magras de vaca y de pollo, pescados, levaduras y semillas como girasol, nueces.

Algunos ejemplos de alimentos a incluir en la dieta serían:

  • Vitamina B9 (ácido fólico): remolacha, brócoli, col, espárragos, algas, legumbres, hojas verdes, aguacate o hígado de bacalao.
  • Vitamina B12: Marisco, pescado, carne, yema del huevo y el alga espirulina.
  • Vitamina B6: Pistachos, plátano, dátiles, patata, ajo, col.
  • Vitamina B2: Cereales integrales, pescado azul, quesos, sésamo, frutos secos, hígado de bacalao.
  • Magnesio: Espinacas, cacao, frutos secos, legumbres, sésamo.
  • Metionina: Carnes, pescados, huevos, quesos, sésamo, frutos secos.
  • Colina: Yema de huevo, nueces de Brasil, cacahuetes, etc.
  • Inositol: Cereales integrales y legumbres.
  • Trimetilglicina: Brócoli, remolacha, espinacas.

Por el contrario, intenta reducir el consumo de alimentos ricos en estrógenos como los lácteos y sus derivados (queso, yogur, nata…).

Deberías evitar alimentos con un índice glicémico alto, como los cereales refinados, azúcar refinado, refrescos, chicles o caramelos con azúcares o edulcorantes, alcohol y café. Y en caso de consumir cereales, que sean integrales.

Además, otro consejo es consumir la mayor cantidad posible de productos ecológicos libres de pesticidas, reducir el uso de productos de higiene y cosmética, utilizar sartenes sin teflón y no recalentar plásticos. Procura también pasar tiempo en la naturaleza y respirar aire limpio.

Si te sientes identificada con este artículo te sugerimos que te pongas en manos de un profesional especializado en la materia para una atención más personalizada.

Referencias:

  • Xevi Verdaguer (Blog). La eliminación de los estrógenos. La metilación de los estrógenos. Agosto de 2015. https://www.xeviverdaguer.com/es/la-eliminacion-de-los-estrogenos-la-metilacion-de-los-estrogenos/
  • H Adlercreutz. Western diet and Western diseases: Some hormonal and biochemical mechanisms and associations. Scandinavian Journal of Clinical and Laboratory Investigation. 29 Mar 2011. 1990;201:3-23.
  • Wang N. et al. Combined Association of Vitamin D and Sex Hormone Binding Globulin With Nonalcoholic Fatty Liver Disease in Men and Postmenopausal Women: A Cross-Sectional Study. Medicine (Baltimore). Clin Endocrinol (Oxf). 2016 Jan;95(4):e2621
  • Frye CA, et al. Endocrine disrupters: a review of some sources, effects, and mechanisms of actions donde behaviour and neuroendocrine systems. Jorunal of Neuroendocrinolofy. 2012 Jan;24(1):144-59.
  • Gambineri, A. et al. Female infertility: which role for obesity? Int J Obes Suppl.2019 Apr; 9(1): 65–72.
  • Mintziori, G. Et al.  The effect of excess body fat on female and male reproduction. Metabolism 2020 Jun.
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