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Tipos de yoga para la fertilidad

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Tipologías de yoga y fertilidad

La práctica de yoga es muy beneficiosa para acompañar el cuerpo en la búsqueda de un embarazo, además de para conseguir beneficios más conocidos como una buena forma física, relajación o tonificación.

Además de los beneficios que aporta la práctica del yoga en procesos de fertilidad, es importante conocer los distintos tipos de yoga y cómo afectan y ayudan cada uno de ellos en un proceso de fertilidad.

 

Iyengar yoga y Ashtanga yoga 

Tienen un origen parecido, ya que los maestros que desarrollaron estos estilos (BKS Iyengar y el fallecido Pattabhi Jois) fueron discípulos de Tirumalai Krishnamacharya, por lo que muchas de las asanas o posturas de yoga son iguales.

 

Diferencia de enfoque entre Iyengar yoga y Ashtanga yoga

El yoga Iyengar es ideal para aprender las sutilezas de la alineación correcta. Es muy preciso y ofrece sensación de control y seguridad. Es la base técnica y filosófica del yoga y a los maestros les gusta intercalar mensajes, frases o ideas sobre las que poder reflexionar durante la semana. Se apoya en el uso de accesorios que ayudan a la realización correcta de la práctica: cinturones, bloques y refuerzos en forma de almohada.

El Ashtanga yoga, por su parte, es un estilo de yoga más vigoroso. Ofrece una serie de posturas que deben ser mantenidas durante unas cinco respiraciones entre las que se intercala una secuencia de posturas denominada “Saludo al Sol”. Es un yoga dinámico y exigente físicamente. Los practicantes buscan la coordinación del ritmo de la respiración y la realización de las posturas.   

 

Estilo Mysore

El estilo Mysore es de los tipos de yoga Ashtanga más tradicionales. Se intenta enseñar individualmente esta práctica, incluso en un entorno grupal. 

Los practicantes se presentan en cualquier momento dentro de un espacio de tiempo de tres horas, para hacer su propia práctica según lo enseñado por su maestro. 

Se trabaja independientemente, cada uno a su propio ritmo y con su propia respiración.

 

Vinyasa Flow

En este estilo de yoga, muy influenciado por el Ashtanga Yoga, las posturas se enlazan unas con otras sin parar, excepto alguna postura de transición que se repite a modo de intermedio. 

Supone un buen entrenamiento y una gran experiencia de yoga, si bien no es el estilo recomendado para principiantes. Si se es nuevo en el yoga, resulta más interesante tomar algunas clases en un estilo de yoga más lento y técnico, para familiarizarse con las posturas y evitar asimilar errores que serán más difíciles de cambiar en el futuro. 

Jivamukti yoga

Significa «liberación mientras se vive». Es una práctica de estilo Vinyasa con clases temáticas, que a menudo incluyen cánticos, música y lecturas de las escrituras del Yoga Sutra. 

Los profesores de Jivamukti animan a los estudiantes a aplicar la filosofía del yoga en su vida diaria.

 

Bikram yoga

El Bikram yoga es el favorito de todos los que aman sudar. Fue creado por el indio Bikram Choudhury a principios de la década de 1970. Diseñó una secuencia de 26 posturas de yoga para estirar y fortalecer los músculos, así como para comprimir y «enjuagar» los órganos del cuerpo. 

Las poses se realizan en una habitación climatizada para facilitar la liberación de toxinas. Cada clase de Bikram a la que vayas, en cualquier parte del mundo, seguirá la misma secuencia de 26 poses.

 

Kundalini yoga

Kundalini yoga fue diseñado para despertar la energía vital que discurre por la columna vertebral. Las clases de Kundalini yoga incluyen, además de las posturas de yoga, espacios para la meditación, técnicas de respiración (respiración por las fosas nasales alternas) y cánticos. 

Sus maestros suelen vestir de blanco y llevar turbante en la cabeza.

 

Hatha Yoga

Hatha yoga en realidad solo significa “práctica física del yoga», es decir, se refiere propiamente a las asanas.

Hatha yoga se refiere comúnmente a una clase que no es tan dinámica como el Vinyasa y que pasa por alto las diversas tradiciones del yoga para centrarse en las posturas que son comunes a todos. Es, a menudo, una clase de yoga suave.

 

Yin yoga

Proviene de la tradición taoísta y se centra en posturas pasivas y sentadas que se dirigen a los tejidos conectivos de las caderas, la pelvis y la parte inferior de la columna.  Las poses se mantienen entre 1 y 10 minutos. 

El objetivo es aumentar la flexibilidad y fomentar una sensación de liberación y relajación. Es una manera maravillosa de aprender los conceptos básicos de la meditación y calmar la mente. Como tal, es ideal para los deportistas que necesitan liberar la tensión en articulaciones con excesiva carga de trabajo.

 

Yoga restaurativo

El yoga restaurativo trata de curar cuerpo y mente a través de posturas simples que, a menudo, se mantienen durante 20 minutos.

Recupera del Iyengar el uso de todo tipo de accesorios –como cojines yoga, almohadas y correas para yoga– para hacer la práctica más placentera. 

Es similar al yin yoga, pero poniendo menos énfasis en la flexibilidad y más en la relajación.

Pero… independientemente del tipo de yoga que se practique, es importante también conocer cuáles son las posturas o asanas que ayudan y promueven la fertilidad. 

 

Posturas de yoga para promover la fertilidad

Las posturas de yoga restaurativo combinadas con la respiración profunda son un buen punto de partida para empezar,ya que en ambos casos se accede a un lugar de relajación. 

Aquí te ofrecemos una práctica sencilla de 4 posturas para empezar.

 

Flexión hacia adelante de la cabeza a la rodilla (Janu Sirsasana)

Sentarse en la colchoneta con las piernas extendidas frente a uno mismo. Si te cuesta mantener la postura, siéntate sobre una manta o un taco de espuma.

Dobla la pierna derecha y coloca el talón en el perineo.  Asegúrate que el pecho esté directamente frente al pie derecho. Extiende la columna y dóblate hacia adelante sobre la pierna con la espalda recta. 

Mantén los brazos estirados, tan lejos como puedas del cuerpo. Y, finalmente, mantén la postura al tiempo que se respira profundamente en esta posición durante cinco respiraciones. Puedes usar una correa de yoga envuelta alrededor del pie izquierdo para ayudar a doblarte hacia adelante sobre la pierna si eres menos flexible.

La postura se ha de hacer con cada pierna. 

 

Postura del puente (Setu Bandha Sarvangasana)

Siéntate, boca arriba, en la colchoneta con las rodillas dobladas y los pies apoyados en el colchón. Coloca las manos sobre la esterilla a ambos lados.

Levanta las caderas y entrelaza las manos por debajo de los glúteos. Puedes colocar un taco de espuma sobre el hueso cóccix para facilitar la relajación. Mantén la postura y respira profundamente. Para salir de la postura, levanta tres veces las caderas del taco y a la cuarta vez, retira el taco dejando caer las caderas hacia los pies para descansar completamente estirado. Repite unas cuantas veces.

 

Pliegue hacia adelante sentado (Paschimottanasana)

Extiende las piernas a lo largo de la colchoneta. Estira los brazos por encima de la cabeza, hacia el techo. Pon atención en extender la columna hacia arriba, al tiempo que comienzas un movimiento lento y contenido para doblarte hacia adelante. 

El movimiento nace en las caderas y la espalda siempre ha de mantenerse recta, aunque no se baje demasiado.  Cualquier punto intermedio que implique actividad es suficiente y efectivo para una persona.  Una vez en el límite de flexión, mantén la postura durante cinco respiraciones profundas.

 

Piernas apoyadas en la pared (Viparita Karani)

Coloca un cojín, una manta doblada o una almohada larga a unos centímetros de la pared y paralela a ella. Acuéstate con la espalda baja sobre el cojín y coloca las piernas contra la pared. No debe haber espacio entre las piernas y la pared.

Coloca los brazos en una «T», a ambos lados y relájate. Aguanta la postura y respira profundamente. Permanece en esta posición hasta 5 minutos. Esta es una gran pose para hacer al final de la práctica o justo antes de acostarse.

La versión elevada es también muy completa. Se recomienda enlazar los codos con un cinturón de yoga para que no se abran en exceso y puedan soportar bien el peso del cuerpo. 

 

Con este post ya puedes conocer todos los tipos de yoga que hay para la fertilidad y así saber por dónde empezar y cómo va a ser el tipo de ejercicio. Además, con estas 5 posturas de yoga par ala fertilidad ya puedes empezar desde casa a practicar y potenciar tu fertilidad y estilo de vida más sano y equilibrado. ¡Qué disfrutes!

 

Referencias:

  • What to Expect Before You’re Expecting, 2nd edition, Heidi Murkoff and Sharon Mazel.
  • Light on Yoga: The Bible of Modern Yoga, B.K.S. Iyengar, 1995.